Decálogo del Chief Communications Officer (CCO)
Por Andrea Sierra, directora de ValueCom Reputacion Corporativa
La complejidad del presente, el impacto de las redes sociales como acelerador y potenciador de las crisis, el contexto geopolítico a nivel global y local, son solo algunos de los factores que han puesto al rol del CHIEF COMMUNICATIONS OFFICER (CCO) en primera línea en aquellas organizaciones que quieren gestionar el presente y ser sostenibles en el largo plazo.
La gestión de la «confianza» se hace imprescindible y la tecnología y el acceso a data cuali y cuanti que permita llevar a la mesa directiva las expectativas y juicios de los stakeholders, sitúa a los profesionales de la reputación en un rol esencial y altamente especializado.
¿Cuál es el perfil necesario para ello?
Tras una semana de reuniones, conversaciones y charlas sobre el tema en Madrid con pares de empresas como El Corte Inglés, Edelman, LLIC, L’oreal, Movistar, Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership en el marco de la gira organizada por Focco y el magister en Comunicación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, hay coincidencia en algunos puntos que quiero compartir.
1
Entender bien el mundo exterior. Tener un conocimiento del contexto, la política, el entorno social como ninguno. Saber leer el contexto, conectar, generar inteligencia interpretativa.
2
Comprender acabadamente el negocio y tener criterio empresarial.
3
Conocer cómo funcionan los medios de comunicación, tener una red sólida de relaciones con periodistas y editores.
4
Manejar los ámbitos jurídicos que impactan al negocio, regulaciones y mundo inversionista.
5
Ser enormemente curiosos y ávidos de información.
6
Tener una excelente relación con los pares al interior de empresas y organizaciones. Entender que la reputación se construye necesariamente en base a inteligencia colectiva! Con todos a bordo.
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Pensar en la compañía como prioridad (más que un posicionamiento personal).
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Saber comunicar adecuadamente, no solo con lo que decimos, sino también con cómo actuamos.
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Contar con métricas cualitativas y cuantitativas de forma permanente que permitan llevar información inédita a la mesa directiva y a toda la organización sobre las expectativas y juicios de los stakeholders, riesgos reputacionales y reputación en general.
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Contar con métricas cualitativas y cuantitativas de forma permanente que permitan llevar información inédita a la mesa directiva y a toda la organización sobre las expectativas y juicios de los stakeholders, riesgos reputacionales y reputación en general.
Reflexión y mirada hacia el futuro
En definitiva, me quedo con el desafío de buscar la excelencia en lo que hacemos para que el valor de nuestra gestión en el ámbito de la reputación, asuntos públicos y comunicación pueda desplegarse con toda fuerza generando así resultados movilizadores en cada empresa y organización donde estamos presentes.